Nos siguen matando

Primero Janet, después Julieta, y hoy Ayelén, y sólo por nombrar los últimos tres femicidios cometidos en dos días en Mendoza, de los doce que ya se cometieron en lo que va de 2016.

Miles de mendocinos se manifestaron por las calles de la provincia para decir BASTA a la violencia machista; marcharon para que no haya una muerta más por femicidios; marcharon en el Día de Lucha por el Derecho al Aborto Legal en América Latina para que no haya ni una presa ni muerta más por abortos ilegales; marcharon denunciando el desmantelamiento de los programas y presupuesto para erradicar la violencia hacia las mujeres por parte del gobierno provincial y nacional; y marcharon para exigir una sociedad libre de machismo y patriarcado.

Desde el KM0 de la capital provincial hacia la legislatura de Mendoza, más de diez cuadras con miles de personas marcharon nuevamente bajo la consigna #NiUnaMenos y #VivasNosQueremos. Asociaciones feministas, organizaciones políticas y mendocinos en general volvieron a alzar su voz para generar conciencia y evitar que las mujeres continúen muriendo en casos de violencia de género.

“Mendoza se está movilizando, hay una gran cantidad de gente. Me pone muy contenta porque significa que cada día que pasa vamos tomando más conciencia que nos queremos vivas”, destacó la compañera Senadora Nacional Anabel Fernández Sagasti.

La movilización no sólo contó con mueres sino que hubo mucha cantidad hombres, y niños y niñas, “y eso significa que el cambio cultural que necesitamos para que sigamos vivas se está iniciando pero que hay que trabajar mucho más”, continuó Fernández Sagasti, quien piensa que “desde el Estado se están dando señales que la violencia se acepta -no solamente la justicia por mano propia sino estos hechos tan violentos-, y donde el mismo presidente los avala, y de alguna forma, los incentiva. Creo que nos hace mucho daño como sociedad y las primeras que somos víctimas somos las mujeres”, completó.

Para finalizar, la compañera legisladora subrayó que la policía tiene que tener un protocolo ante la denuncia de desapariciones, y dijo que hay que “seguir trabajando culturalmente, y sobre todo desde el Estado incentivando que somos iguales, que nos queremos vivas, y que vamos a seguir en pie de lucha hasta que esto se termine”.

Por otro lado, la compañera Marina Femenía denunció que “el masivo reclamo por el `ni una menos’ también es un reclamo por un Estado presente que sostenga la lucha contra la violencia de género como política de Estado, como lo hicimos durante 12 años. Es inevitable sentir bronca por estas muertes; muertes que se pueden evitar, el Estado debe hacerse cargo y el Estado tiene nombre y apellido Mauricio Macri y Alfredo Cornejo”.

Entre las personas que marcharon, encabezaron la movilización Graciela, mamá de Julieta González, al igual que las familias de Janet Zapata y Ayelén Arroyo, y de otros casos resonantes de femicidios en la provincia.

“Queremos que Damián Ortega pague por el asesinato de mi hija”, expresó entre lágrimas la mamá de Florencia Peralta, la policía asesinada por su ex pareja en el departamento sureño de San Rafael, y luego indicó que espera que la muerte de su hija “sirva para cambiar las leyes”.

En tanto, Gladys Steffani, madre de María José Coni, una de las jóvenes mendocinas asesinadas en Ecuador, expresó que los familiares de las victimas deberían también ser recibidos por el gobernador y criticó los insultos que se escucharon en la marcha: “una sociedad no se puede manifestar de esta manera. A mí me duele”, sostuvo.

Encuentro de Mujeres en Rosario
Entre el 8 y el 10 de octubre se desarrollará en Rosario el 31 Encuentro Nacional de Mujeres, y la compañera Anabel Fernández Sagasti destacó que “la visión de género y la igualdad debe ser una bandera de todos los partidos, deber ser transversal”, y además mencionó algunas iniciativas que están trabajando para llevar al encuentro. “Nosotros estamos luchando desde lo político en el Congreso de la Nación, en el PJ y en el Frente de Mujeres en Mendoza para tener el cupo del 50 y el 50. Mientras más mujeres haya en los verdaderos lugares de decisión, no abajo -porque la discusión es que hay más mujeres que hombres en la justicia pero en los lugares de jerarquía y de mayor decisión hay varones-, entonces necesitamos incluir a las mujeres para que haya visión de género en la toma de decisiones».

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