Nunca caminarás solo: Sebastián Facello

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“Desde 2001 hasta 2011 nunca pudimos estar unidos, pero hasta que mi madre, una vez jubilada por este proyecto político y con mis hermanos ocupados laboralmente, pudimos unir, a través de Aerolíneas Argentinas, a toda una familia. Eso fue algo que voy a agradecer a Néstor y Cristina: la unión que después de diez años generó en mi familia”
, cuenta emocionado el compañero responsable de La Cámpora en San Martín Sebastián Facello.

Seba nació el 8 de junio de 1990, tiene 23 años, y milita desde el 24 marzo de 2012 en el Departamento de San Martín, provincia de Mendoza. Antes de conocer La Cámpora recorrió varias agrupaciones kirchneristas, pero fue hasta que un día se contacta el compañero Helio Perviú, quien luego de una primera reunión, “me hizo conocer lo que era realmente la agrupación, y desde ese momento tomamos el compromiso”.

¿Qué te hizo decidirte por La Cámpora después de haber conocido otras agrupaciones?
Lo que me hizo enamorarme de la orga fue el trabajo territorial que realizaban, y en segundo lugar fueron las políticas nacionales que se logran a través de las caminatas en los barrios de San Martín.

¿Qué lugar ocupa la Militancia en tu vida?
Desde que comencé a militar activamente ha ocupado un lugar central en mi vida debido a que he tomado el rol de militante en la vida cotidiana, ya sea en una verdulería, en el trabajo, en la facultad o en cualquier ámbito donde nos desarrollamos.

El compañero Facello es estudiante de abogacía, y Auxiliar Técnico y Administrativo en la Oficina Fiscal de San Martín. Es el menor de seis hermanos, y vive para la militancia. “La política en la vida cotidiana significa tener un rol bien activo: levantarse a la mañana, y salir a dar esa batalla cultural y mediática todos los días, y mucho más teniendo en cuenta el nivel de desinformación y confusión que realizan los medios de comunicación en las personas”, amplía Sebastián.
Durante estos dos años que viene militando en el barrio, Sebastián cuenta que la anécdota que más lo marcó como agrupación, en lo personal, fue cuando se produjo un temporal de lluvia en la provincia de Mendoza y tuvieron el desafío de responderle a los vecinos como militantes. Un momento que no se le va borrar nunca fue cuando uno de los compañeros para la pelota en las evacuaciones, y pregunta: “Seba, qué hubiese hecho Néstor. La respuesta fue contundente: esto no es para tibios, y luego de esto pusimos lo que había que poner en ese momento de tanta tensión y gracias al compromiso, responsabilidad, y constancia en el barrio, pudimos salir adelante y poder dar soluciones a los vecinos que cada sábado nos reciben en su barrio”.

Hablando de desafíos, ¿Hubo algún momento que lo consideraste difícil de superar?
Los momentos más difíciles fueron siempre en el comienzo cuando nos tocó remarla durante varios meses en base a agravios. Nos decían que éramos cuatro gatos locos, que no íbamos a cambiar nada. A pesar de ese momento siempre se tuvo la certeza que íbamos a seguir adelante, y que íbamos a llevar el mensaje de Cristina a donde había que hacerlo.

Pero no todo fue así. Seguramente algunos momentos felices en estos dos años tiene que haber.
Por supuesto, son muchos los momentos felices que he vivido en la organización pero uno de los mejores fue la satisfacción que vivimos hace un par de días cuando Soledad, vecina del Barrio Venier, al que visitamos desde hace casi un año, nos contó que estaba comenzando la escuela secundaria gracias a la posibilidad que le dio el Gobierno Nacional de acceder al derecho del plan Progresar.

Un poco de oxígeno
Néstor y Cristina, claro está, no pasan desapercibidos en la vida de Sebastián ni en la de cualquier militante de La Cámpora. “Néstor en mi vida y en la de mi familia fue quien nos devolvió el oxígeno”, cuenta Sebas. El neoliberalismo de Menem quebró empresarialmente a su padre y a mitad de esa década nefasta falleció. La “Licha”, su vieja, tuvo que sostener el hogar. En 2001 la crisis y los conflictos lo separaron de lo que lo hacía más feliz: dividieron a su familia, eran seis hermanos y una vieja que la luchaba a morir pero no le alcanzaba. “Entrado el 2001, debido a que no encontrábamos oportunidades en el lugar donde vivíamos, gran parte de mi familia decidió buscar oportunidades en el fin del mundo y principio de muchas vidas. Desde allí, y una vez Néstor en el gobierno comenzamos a tener otra realidad. Desde 2001 hasta 2011 nunca pudimos estar unidos, pero hasta que mi madre, una vez jubilada por este proyecto político y con mis hermanos ocupados laboralmente, pudimos unir, a través de Aerolíneas Argentinas, a toda una familia. Eso fue algo que voy a agradecer a Néstor y Cristina: la unión que después de diez años generó en mi familia”, cuenta emocionado.
Por su parte, cuando Cristina se paró en un discurso y al leer un cartel dijo que el amor derrotaba al odio, Sebastián quedó impactado en su vida para siempre. “Nosotros al ir al barrio tenemos mucho amor para dar. Hay compromiso, y creo que hay que transformar partiendo de la base del amor, por eso debajo del nombre de mi vieja decidí llevar tatuado en la piel la frase “el amor derrota al odio”, porque es lo que nos identifica en cada uno de los debates, en cada uno de los desafíos, y en cada uno de los palos en la rueda que intentan sistemáticamente exponernos esos dirigentes de la vieja política. Nosotros en cada una de nuestras acciones hacemos peronismo porque buscamos la felicidad de nuestro barrio, de nuestro pueblo”.

La Patria es el Otro
La Cámpora en San Martín se encuentra trabajando en el Barrio Venier en el Distrito de Palmira. “Hace aproximadamente un año que estamos yendo todas las semanas activamente. Hemos hecho cines sociales, festejos por el día del niño, hemos recuperado espacios públicos. A veces simplemente vamos a caminar el barrio, saludando vecinos y charlando sobre sus preocupaciones y expectativas”. Los vecinos ya los conocen y saben que los compañeros están ahí para militar todos juntos por el barrio, y que lo único que se busca es la transformación de su lugar, excluido durante décadas por los gobiernos de turno.

¿Cómo vivís de manera personal esas actividades que realizan todos los sábados?
Las Jornadas solidarias representaron una parte muy importante en nuestra agrupación. Nos hizo conocer a los vecinos, entablar un diálogo, ponernos hombro a hombro a trabajar, y poder trasmitirle a esos vecinos que tanto acompañan que acá la realidad de nuestro barrio la trasformamos entre todos, generando la comunicación, la unidad y las ganas de tirar para el mismo lado.

 

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