Son 30.000

IMG_20170324_174220294Las calles de Mendoza se vieron desbordadas por miles de personas que marcharon este 24 de Marzo para reivindicar a los 30.000 compañeros detenidos y desaparecidos durante la última dictadura eclesiástico-cívico-militar.

Fue la marcha por la Memoria, la Verdad y la Justicia más multitudinaria de todos los tiempos en Mendoza. Aún así las Madres decidieron marchar delante y sin compañía, encabezando las columnas, para recordar que hace 41 años solas y desamparadas reclamaban por el paradero de sus hijos y de sus nietos.

El desamparo se repite hoy merced al silencio oficial del gobierno de la Alianza Radicalismo-Pro-PD, y a la ausencia de actos oficiales en relación a esta fecha de memoria, reclamo y reflexión tan importante y sensible para la población entera. En el marco de una política negacionista el ejecutivo provincial optó, como hace muy a menudo, por ser el mejor discípulo de las políticas nacionales y eligió tomarse el fin de semana largo desentendiéndose del significado de la jornada (aunque sí se tomó la molestia de mandar a las patotas de su juventud militante para provocar y agredir a compañeros y compañeras, atribuyéndose espacios y roles que nadie les concedió).

Pero la soledad de las Madres fue sólo simbólica porque detrás las abrazaban decenas de miles de personas formando columnas organizadas con responsabilidad y unión. Entre esas columnas estaba la de La Cámpora, integrada por los compañeros y las compañeras militantes, en las que no cabe ni remotamente la idea de bajar los brazos ante una realidad que se torna cada día más adversa. Estas y estos militantes marcharon con ahínco y firmeza el 24 de marzo, del mismo modo que lo vienen haciendo hace ya muchos años, todos los días del año.

La marcha del 24 de marzo de 2017 fue quizá más lenta que las de años anteriores. Las Madres marcaron el ritmo, y 41 años de lucha fortalecen el corazón pero se sienten en el cuerpo. Ellas caminaron delante marcando el rumbo, sin miedo de sentirse solas porque tienen la seguridad de estar acompañadas por una multitud de 30.000 compañeros y compañeras que están presentes, siempre. Lo vienen haciendo hace 41 años, todos los días de sus vidas. Vienen marcando la dirección para que los que venimos detrás caminemos por los mismos lugares y tengamos la misma memoria. Ellas caminaron y caminan para que nosotros caminemos; nosotros caminamos para que otros caminen.

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